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Preguntas

Preguntas frecuentes

Área Innovación y Desarrollo Curricular

Los requisitos que son necesarios para presentar una modificación curricular son los siguientes:

  1. Reunión inicial
    La carrera presenta a Dirección de Docencia un Resumen de Propuesta para evaluar la factibilidad de que la modificación pueda ser presentada al Comité Curricular.
    Esta reunión se realiza, al menos, el segundo semestre del año anterior a la discusión de la propuesta en el Comité Curricular.
    Además, para emprender el proceso, se requiere que la carrera haya finalizado el proceso de Innovación Curricular (PI, EPI, PE y SCT) y que la propuesta se encuentre alineada con la Política para la elaboración y/o modificación de planes de estudio de programas de pregrado (2013), considerando aspectos presupuestarios.
  2. Preparación y presentación de documentos
    Una vez aprobada la factibilidad de la propuesta, y 30 días antes de la sesión del Comité Curricular, la carrera envía a Dirección de Docencia la Guía para la presentación de modificaciones a los Programas de Formación en Pregrado. Este documento contempla, en detalle, la justificación y descripción de la modificación que se pretende llevar a cabo. Se adjuntan, además, los Programas de todas las actividades curriculares del nuevo plan.

La modificación curricular de una carrera es aprobada por el Comité Curricular de la Universidad, constituido por:

  • El Director/a de Docencia y Pedagogía Universitaria
  • El Director/a de Postgrados y Educación Continua,
  • Dos académicos miembros de la Comisión de Docencia
  • Dos académicos miembros de la Comisión de Postgrados
  • Un/a secretario/a ejecutivo/a, nombrado por la Vicerrectoría Académica

Las horas totales de un plan de estudio corresponden a la sumatoria de horas presenciales de todas las actividades curriculares que conforman la malla curricular de una carrera.

La información específica de las horas presenciales debe ser tomada de la ficha técnica del plan de estudio que se quiere calcular. Esta información se vacía en la matriz Excel “Número total de horas presenciales del Plan de Estudio”, donde se obtiene el total de horas de un plan de estudio.

El proceso de innovación curricular está conformado por cuatro componentes:

  1. Formulación de Perfil Intermedio de la carrera (PI): El Perfil Intermedio corresponde a los aprendizajes fundamentales, formulados como competencias, que los estudiantes deben tener logrados al término del ciclo básico (4º semestre). Estas competencias han sido definidas por cada carrera.
  2. Elaboración de instrumentos de evaluación del Perfil Intermedio (EPI): Corresponde a la situación de evaluación y a la rúbrica que cada carrera ha elaborado para evaluar las competencias declaradas en el Perfil Intermedio.
  3. Análisis del mecanismo de Certificación y Perfil de Egreso (PE): Corresponde al análisis y propuesta de mejora que elabora cada carrera respecto de su perfil de egreso y el mecanismo de certificación correspondiente. Este análisis se realiza sobre la base de criterios derivados de las siguientes fuentes: Proyecto Formativo UAH, 2008; Modelo Pedagógico UAH, 2014; Política para la elaboración y/o modificación de planes de estudio de programas de pregrado UAH, 2013; Manual para la implementación del Sistema de Créditos Académicos Transferibles SCT-Chile, 2015; Circulares, Criterios y Procedimientos vigentes Comisión Nacional de Acreditación (CNA).
  4. Atribución del Sistema de Créditos Transferibles (SCT): Corresponde a la instalación del nuevo sistema de créditos requerido a nivel nacional. Este componente implica un proceso que contempla 2 fases: Estimación de Carga Académica del Plan de Estudio; y Atribución de SCT a las actividades curriculares del Plan de Estudio. Una vez que la carrera recibe la retroalimentación de este componente, se da por concluido el proceso de innovación curricular.

Se espera que una vez finalizado el proceso de innovación curricular, las carreras presenten un nuevo Plan de Estudio al Comité Curricular de la Universidad.

El programa es un documento oficial, cuya oficial, cuya elaboración es responsabilidad de la unidad académica de la cual depende el plan de estudio correspondiente y que estable los componentes fundamentales de la actividad curricular. Se espera que estos programas de las actividades curriculares tengan permanencia en el tiempo. Por sus características, estos son un instrumento muy valioso para gestión curricular y, como tal, debiesen estar disponibles y ser analizados tanto en el momento de la discusión del plan de estudio y de su aprobación como para su revisión de modo periódico en procesos de evaluación del plan de estudio.

La programación se trata de un documento que contiene las especificaciones referidas a la implementación contextualizada de los programas de actividades curriculares, tales como: calendarización de las sesiones; especificación del tipo, cantidad y oportunidad de las evaluación; actualización bibliográfica, entre otras. La programación es responsabilidad del docente a cargo de la actividad curricular. Por su naturaleza, a diferencia del programa, las programaciones pueden experimentar modificaciones de un periodo académico a otro.

“Actividad curricular” es una denominación genérica, pues se entiende que hay diversos tipos de actividades formativas, acordes a los propósitos educativos; por tanto, distinguimos entre curso, seminario, taller, laboratorio y práctica.

Curso: actividad curricular en la que  la exposición de contenidos recae principalmente en el/la docente, quien interactúa con los estudiantes a través de preguntas, explicaciones, ejemplificaciones, etc. en el contexto de aula.

Seminario: actividad curricular en la que el/la docente guía y promueve la construcción de conocimiento individual o grupal, a través del desarrollo de actividades de indagación y/o análisis. Puede contemplar la participación de expertos e invitados en el contexto de aula.

Taller: actividad curricular que enfatiza aprendizajes de tipo procedimental orientado por el/la docente, mediante la realización de actividades de  ejercitación, aplicación y/o creación, individuales o grupales, en el contexto de aula.

Laboratorio: actividad curricular cuyo propósito es la experimentación, ejercitación y/o el fortalecimiento de habilidades específicas que requieren el trabajo con equipamiento especializado; por ejemplo: laboratorio de idiomas,  laboratorio de estadística, laboratorio de análisis de datos cualitativos, laboratorio de cartografía, entre otros. El rol preponderante del/la docente es de guía y orientación de los procesos de aprendizaje.

Práctica: actividad curricular cuyo propósito es desarrollar aprendizajes a través de experiencias en contextos profesionales específicos.

Según su condición o carácter, las actividades curriculares se clasifican en: obligatorias, optativas o electivas.

Actividades curriculares obligatorias: son aquellas que todos los estudiantes deben cursar para obtener su grado académico y/o título profesional.

Actividades curriculares optativas: son aquellas que el estudiante opta dentro de una oferta definida por la Unidad Académica.

Actividades curriculares electivas: son aquellas que el estudiante elige dentro de la oferta de otras Unidades Académicas.

Área Fortalecimiento de la docencia universitaria

Para canalizar y responder a las necesidades formativas de los docentes de las unidades académicas, se sugiere comunicar primero la necesidad al director/a de Carrera y la Coordinación Académica de su Carrera, quienes a su vez pueden acudir a los profesionales del Área de Apoyo a la Docencia (Línea 4 PMI); quienes primero ayudarán a formalizar la solicitud, luego a generar una propuesta y posteriormente a organizar y ejecutar una acción formativa que dé respuesta a la necesidad planteada.

Se considera que una estrategia o técnica de enseñanza es innovadora cuando apunta al aprendizaje activo, centrado en la actividad del estudiante como protagonista del proceso,  donde este pueda buscar y encontrar significado al aprendizaje, de manera preferentemente social (colaborativa, cooperativa), desafiante, contextualizada, reflexiva y con crecientes grados de autonomía, que le permitan movilizar conocimientos, destrezas y actitudes para un desarrollo integral, en la que el docente asume un rol de orientador, guía y facilitador del aprendizaje del estudiante.

Algunas metodologías innovadoras son el estudio de casos, el aprendizaje basado en proyectos (ABP), aprendizaje basado en problemas (ABProblem), la clase o aula  invertida (flipped classroom), el aprendizaje+servicio (A+S), Design Thinking, Pensamiento Visible, Instrucción entre pares (Peer Instruction), entre otras.

El Área de Apoyo a la Docencia (Línea 4 PMI) ofrece cada semestre un Ciclo Formativo para Docentes de Primer Año que consiste en una serie de talleres de frecuencia semanal (alrededor de cinco) en los que se tratan diversas temáticas relacionadas con la problemática de realizar docencia a estudiantes que ingresan a la universidad y cuyo objetivo es generar reflexión en los docentes frente a su labor, además de entregarles herramientas concretas que fortalezcan sus competencias, tanto metodológicas como evaluativas.

La rúbrica es un instrumento de evaluación adecuado para situaciones de desempeño, es decir, situaciones evaluativas en las que el estudiante deba generar un producto (escrito, audiovisual, oral, táctil, etc.) en el que deba haber movilizado tanto conocimientos como destrezas y actitudes en contextos complejos. La rúbrica sirve cuando necesitamos evaluar distintos aspectos de una tarea (indicadores)  con diferentes posibilidades de niveles de logro (descriptores); por ejemplo, una exposición oral, una investigación, un video, audio, experimento, etc. La rúbrica describe en detalle cada nivel de logro de los aspectos que componen una tarea, identificando las diferencias entre un desempeño y otro, desde un nivel óptimo esperado hasta uno no deseado.